27 agosto 2007

DECLARACION DE PRINCIPIOS DE UNIDAD COMUNAL

NUESTRA PROPUESTA

Revalorización de la política y los partidos políticos

Como decía Mauricie Duverger la política es el oficio de dirigir los pueblos a través del tiempo en busca de la felicidad. Los partidos políticos son el conjunto de vecinos, simpatizantes, adherentes, activistas, que siguen un repertorio de ideas para capturar el gobierno y ponerlo al servicio de la comunidad (Belisario Betancur, 2002). En Unidad Comunal estamos convencidos de la necesidad de cambio de la realidad actual, como así también de la posibilidad real de la misma. En ese camino ofrecemos alternativas al discurso único, porque creemos que el ámbito político es el adecuado para impulsar el desarrollo y sabemos que todas las ideas y propuestas merecen un debate amplio y democrático que incluya a todos los actores sociales que deseen participar. Para ello es imprescindible la democratización de la información y el conocimiento, que permitan un debate igualitario.

Gobiernos locales , desarrollo y TICs

Los cambios ocurridos en el entorno político, económico y social de los últimos años han alentado una revalorización de los gobiernos locales como agentes promotores del desarrollo económico y social (Boisier, 2002). Para cumplir ese rol son imperiosos además de los recursos económicos, el fortalecimiento de su capacidad tecnológica, la cual se conforma con los conocimientos, habilidades y experiencias de la propia administración, los vínculos e interacciones que existen en su interior como así también los que sostiene con otras instituciones del medio (Claudio Tecco), y por supuesto la incorporación de las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TICs) – e-gobierno, páginas web interactivas, ventanilla única, tramitación y comunicación online – a la gestión de gobierno.

Importancia del diálogo político

También sabemos que no somos los únicos que pensamos en esta dirección por lo que consideramos prioritario el acercamiento y trabajo en conjunto con otros sectores que comparten estas ideas para fortalecer un proyecto común.

Alianzas

En este sentido valoramos muy positivas las experiencias de las alianzas electorales realizadas en 2001 y 2003, y reafirmamos la alianza estratégica y programática del 2005 con el ARI, y otras fuerzas afines, para el futuro.

Cuidado del medio ambiente

Comprendemos que del cuidado del medio ambiente depende nuestro futuro y el de las generaciones que nos sucederán, por lo tanto el desarrollo al que aspiramos se encuentra enmarcado en un absoluto respeto al equilibrio ecológico.

Lucha contra la corrupción

Advertimos que la corrupción estructural es un escollo al que hay que embestir duramente y en esta tarea toda la comunidad debe involucrarse.

Autonomía municipal

Reclamamos que la Provincia de Buenos Aires cumpla con el mandato de la Constitución Nacional en su artículo 123° sobre la autonomía municipal, especialmente la institucional, para que pueda darse el municipio su propia carta orgánica. Igualmente es necesario una profunda reforma electoral que garantice una mejor elección y representatividad ciudadana.

Ciudadanía y capital social

Creemos que hay que construir ciudadanía y que ésta tiene dos dimensiones, la pasiva dada por el acceso a los derechos (civiles, políticos o sociales) y la activa dada por las responsabilidades que los sujetos tienen con la comunidad a la que pertenecen (Sinesio López, 1997). Impulsamos la participación responsable de los vecinos en los asuntos públicos.

Educación ciudadana

Educar en la ciudadanía es, necesariamente, una educación en valores morales cívicos (Camacho Azurduy, 2004). Los valores morales cívicos nucleares para la ciudadanía son la libertad, la igualdad, la solidaridad, el respeto activo y la disposición a resolver los problemas comunes a través del diálogo (Cortina, 1996). Esta educación ciudadana persigue, dice Humberto Vandenbulcke (1999) – frente a la pasividad, resignación, lamento, y sumisión de mucha gente en la sociedad actual – los siguientes propósitos:

· Rescatar a la gente de su pasividad y encausar procesos para que llegue a la búsqueda de soluciones, la formulación de propuestas, la toma de iniciativas, y la acción individual y colectiva.
· Aumentar la participación de la población en la (auto) gestión de la sociedad.
· Democratizar y potenciar a la sociedad desde abajo, es decir, desde la sociedad civil.
· Defender los derechos y promover también lo deberes ciudadanos con respecto al mejoramiento de la calidad de vida (desarrollo integral).
· Llenar a la gente de confianza y afirmar la identidad de los más necesitados para poder luchar y actuar en la sociedad.

Relación estado-sociedad

Es necesario poner la estructura del “estado municipal” al servicio de toda la comunidad, entendiendo a ésta como un conjunto heterogéneo de actores sociales con intereses contrapuestos y al estado como un espacio de negociación entre dichos actores. Para llevar a cabo la negociación se deben establecer relaciones de forma horizontal promoviendo el trabajo en redes, aprovechando el capital social como potencial endógeno y el estado debe regularlas para suprimir las diferencias de fuerzas y asegurar la inclusión de los sectores más carenciados en las tomas de decisiones y garantizarles el acceso a los servicios públicos, que tienen el carácter de derecho y no de mercancía.

Políticas públicas distributivas

Del resultado de la negociación deben surgir políticas públicas de carácter distributivo (Finding ­Tamargo 1994) tomando como “políticas” al conjunto de acciones y omisiones destinadas a obtener determinados fines. Al plantear una política pública ésta debe ser viable física y políticamente, y buscar mejorar el hábitat y las condiciones de vida en todos los aspectos posibles: salud, educación, vivienda, alimentación, trabajo, seguridad, recreación, cultura, etc.

Rol del municipio

Conociendo la realidad de nuestro distrito el gobierno municipal no solo debe concentrar esfuerzos en la realización de obras básicas de infraestructura como son redes de agua corriente, gas natural, cloacas, desagües pluviales, pavimentos, establecimientos educativos, y la prestación de servicios urbanos básicos, sino convertirse en facilitador y promotor del desarrollo económico y social.

Condiciones del buen gobierno

El gobierno que proponemos debe ser austero, de puertas abiertas, sometido al control social, basado en principios de honestidad y solidaridad y debe usar instrumentos que permitan mejorar la democracia y la participación, reconociendo a esta última como un derecho humano universal capaz de garantizar a la población influir en la adopción de decisiones para su desarrollo. En otras palabras debe tener en su agenda la redistribución del poder. En pos de esto hay que dedicar los mejores esfuerzos para optimizar la utilización de recursos materiales y humanos y se debe contar con las mujeres y los hombres más capaces de la comunidad que estén dispuestos a insertarse en el proyecto de gobierno.

Aprendizaje social

Sin embargo esto no se puede llevar adelante de la noche a la mañana. La participación real, la ciudadanía activa, es posible mediante un lento y largo proceso de aprendizaje que obliga a pasar por modelos intermedios e implica la modificación de las representaciones sociales. Es necesario un análisis más profundo de los puntos críticos dentro de las estructuras autoritarias, jerárquicas y burocráticas que se han heredado (Maria Teresa Sirvent).

Planificación y participación

Este proceso debe ser planificado, planificar para la participación, pero este paso deviene en planificar con participación. La planificación participativa como decisión política, la alta organicidad que presenta históricamente la sociedad argentina como condición favorable y el municipio como espacio operacionalizable permitirán articular productivamente la participación popular (Finding ­Tamargo 1994). El grado de participación en el armado del presupuesto y las audiencias públicas entre otros, serán parámetros para medir la participación.

Regionalización e integración

Se deben establecer lazos de cooperación con los municipios vecinos como así también con los gobiernos nacional y provincial pero atendiendo a la realidad local. No se pueden aplicar planes uniformes para todo el país o la provincia porque no se ajustarán a la necesidad particular y estos deben ser universales para romper con la cadena clientelar. Cabe aclarar que para asegurar la equidad e igualdad de oportunidades en todo el municipio es imprescindible que la nación y la provincia garanticen los recursos necesarios para articular las políticas sociales mínimas que aseguren satisfacer las necesidades básicas. Igualmente reclamamos una mejor coparticipación provincial en el financiamiento de la salud pública municipal.

En síntesis:

· Aspiramos a un desarrollo local más armónico y solidario.

· Auspiciamos la participación responsable de los vecinos en la cosa pública para que surjan nuevos liderazgos

· Proponemos mayor participación social para que las políticas públicas puedan enriquecerse mediante la participación democrática. (Frei, 1996)


“Si el desarrollo está en el futuro, no será con las ideas del pasado que lo alcanzaremos; si el desarrollo es un producto de la propia comunidad, no serán otros, sino sus propios miembros quienes lo construyan.” (COPADE, Neuquen, 1997)

Monte Grande, febrero de 2006.